- Señor. - llamó el hombre a quien Rosseta había curado y salvado de las puertas de la muerte. - es un milagro, estoy vivo y sano. - dijo emocionado.
La mirada del Alfa King no mostraba felicidad, estaba seria que era incapaz de sonreír por tal milagro vivido en su aldea.
- ¿Cómo es esto posible? - preguntó con tono molesto. Miró a Rosseta, la tomó del brazo y le dijo. - Te di una orden y no la obedeciste.
- Hice algo mejor, lo salve de la muerte como puedo hacerlo con cada uno de los enfermo