- ¿Por qué se quedan ahí sin hacer nada? he dicho que saquen a esta muchacha de mi vista. - volvió a decir Albuz. Sus ojos no mostraban ni pizca de emociones por ver a Rosseta, tal parecía que ella ahora era una desconocida o más bien su enemiga.
Rosseta lo miró fijamente a los ojos, no estaba dispuesta a perder. Se sabía que los hechizos o conjuros se rompen por la persona quien los había y creado, en este caso fue el propio Albuz y eso era una desventaja, ahora tenía que buscar la forma para