Alfa King corrió con gran fuerza con Rosseta en su espalda hasta llegar a la tienda.
La dejó en el suelo y terminó por convertirse en humano. Al tener su forma caminó hasta donde ella y la tomó del mentón al mismo tiempo que clavaba sus ojos fríos y oscuros con los de ella.
- No vas a ningún lado. - gruñó. - aunque hayas ganado la batalla, tu lugar es este. Como enfermera y próximamente como mi acompañante.
Rosseta hundió su mirada con la de él, entendiendo a la perfección sus palabras.
- ¡Nun