(Dos días despues)
Rosseta se mantenía cuidando a Rayas, fue el nombre con que bautizó al diente de sables por las rayas negras que tenia en su pelaje blanco. La pequeña criatura permanecía en sus piernas, mientras ella cepillaba su pelaje lanudo.
- ¿Quieres ir a dar un paseo? - preguntó al animal, a lo que aceptó cuando se arrinconó en ella alzando su cuerpo y acariciándola. - tomaré eso como un sí. - dijo sonriente y se piso de pie.
Bajó con Rayas, él caminaba junto a ella