Matías fue a la administración de inmediato y entregó un cheque por la cantidad exacta que había aportado por la chica. Él fue lo suficientemente rápido como para adelantarse a los demás compradores y mientras ellos se acumulaban él fue y tomó la mano de Amelia y comenzó a salir del lugar sintiéndose tranquilo de que hasta ese momento todo haya salido mejor de lo pronosticado. Lo que Matías no sabía era que había unos cuantos ojos observando todos sus movimientos desde la sombra.
Amelia no dijo