- ¿Quién demonio te entregó esto? – preguntó Wanda levantando el sobre para que quedara a la vista de las dos chicas. Era obvio para las dos empleadas de Wanda que el contenido del sobre no era algo muy bueno porque en sus ojos se podía ver un gran resentimiento.
Wanda estaba molesta en ese momento, pero no era precisamente por el contenido del sobre ya que esa información ya ella se la sabía de memoria. Lo que le molestaba era que hubiera alguien anónimo enterado de lo que pasaba en la vida de