Mundo ficciónIniciar sesión—Vaya. Sí que has sido eficiente, muchacha. Toma asiento.
Samantha se sentó frente al escritorio. Tomken la observaba con mirada apacible. Ciertamente ella lucía mucho peor que cuando la había conocido, pero no pareció importarle ni siquiera para preguntarle por la razón.
—Su hijo no es homosexual. Evan Müller tampoco. Creo que incluso comparten mujeres… Iban a compartirme a mí —dijo, con voz temblorosa.
Tomken rio.







