El tiempo pasó en silencio.
Por lo ocupados que estaban ambos, Kylie y Brown apenas se habían visto desde aquel día.
Lo único que podían permitirse eran llamadas rápidas y mensajes de texto.
Kylie se preparó con determinación y fe. Sus padres hicieron lo mismo mientras se acercaba la fecha del compromiso oficial. Su madre se encargó de todos los arreglos necesarios, eligiendo los platos que se servirían. Ese día se discutiría y acordaría la fecha de la boda.
Kylie siguió trabajando como siempre