Isabdiella despertó sobresaltada por un fuerte ruido.
Parecían golpes y gritos como si fuese una discusión masiva. Saltó de la cama angustiada y se puso una bata de seda blanca sobre la pijama del mismo material y color. Los gritos y golpes parecían lejanos.
¿Qué está sucediendo?
Se preguntó mentalmente mientras así, sin calzado alguno se apresuró a abrir su puerta. Se asomó con cuidado por los largos pasillos el ruido seguía pareciendo lejano, como si disminuyera. Corrió con preocupación h