Capítulo 24; No podría estar sin ti.
Allí sentada sobre él, se arqueo ofreciendo sus senos en un hermoso tributo. Drew acercó su nariz hasta descansarla en el valle entre ambos gemelos.
¡Qué Dios lo perdonara, no podía resistirse!
Ascendió hacia su cuello con un camino de tiernos besos, besó sus hombros, su quijada, descendió a lo largo de su cuello y su excitación crecía al escucharla gemir y suspirar satisfecha con lo que sucedía. Siguió su descenso hasta llegar nuevamente a los gemelos, los tomó dedicándole suaves caricias que