Al verla con esa actitud servil, Mónica apretó los dientes hasta sentirlos entumecidos.
¿Hasta a esa zorra la perdonaba Valeria? ¿Por qué entonces estaba tan empeñada en enfrentarse a ella?
Haberse adelantado con Eduardo ya era bastante escandaloso, ¿acaso también podía hacer que Valeria la odiara por eso?
Mónica se arrepentía profundamente.
Se arrepentía de que sus sentimientos hubieran sido conocidos por Valeria.
¡Y aún más, de haber sido su amiga!
—¡Tráeme un vaso de agua! —Carolina ejerció d