¿En vez de preocuparse por ella o siquiera llamarla, Andrés había quedado con Adrián para jugar golf?
Pero eso no era lo que realmente inquietaba a Mónica.
Lo que más la perturbaba era la sonrisa de Andrés en el video.
¿Con quién estaría comunicándose?
Su sonrisa no era la de alguien que viera algo divertido.
Esa expresión, esa sensación... solo podían deberse a una mujer.
El corazón de Mónica se aceleró.
Pero rápidamente se tranquilizó.
Quizás no era así.
Acababan de casarse, y Andrés no era el