El salón quedó en silencio por tres largos segundos.
Finalmente, fue Óscar quien habló primero:
—Para empezar, yo jamás permitiría que se llegara a algo así.
Víctor asintió en silencio. Esos asuntos correspondían a su hijo.
Entonces, la voz serena de Eduardo resonó en la sala, con unas palabras tan inesperadas como impactantes:
—Y si llegara a pasar... estoy dispuesto a seguir mi propio camino, no me importaría perder a esta madre.
Las palabras hicieron que a Carlos se le tensara la expresión.