La imagen de Eduardo apareció de repente en la mente de Mónica.
¿Cómo podía renunciar, de un momento a otro, al hombre que había amado durante tanto tiempo? Simplemente no podía.
Las personas siempre se aferran a lo que no pueden tener, incluso llegando a convertir el amor en odio.
Pero ella aún añoraba aquellos sueños y fantasías del pasado.
Mónica deseaba con todas sus fuerzas volver a la época en que las familias Flores y Castro discutían su posible matrimonio.
Esos habían sido los días más