—En ese caso, no insistiré. Me voy —Álvaro se levantó y se marchó sin más.
—Sebastián, él... —Carolina parecía preocupada.
—Voy a acompañarlo a la salida—dijo Sebastián.
En la entrada de la villa.
—Señor Sánchez —llamó Sebastián.
Álvaro se detuvo y volvió la mirada.
—Le pido disculpas. Haré todo lo posible por conseguir nuevas colaboraciones —Sebastián recordaba el apoyo que Álvaro le había brindado para establecerse en la Capital.
—¿Y qué oportunidades? —La voz de Álvaro goteaba sarcasmo—. Todo