Capítulo 169
Ayer, Valeria había sido clara y contundente.

Al recordarlo, Sebastián decidió regresar a casa de inmediato.

De camino, pidió al conductor que llamara al colegio para excusar a los niños y llevarlos a casa.

Al llegar, los pequeños aún no estaban allí.

Sebastián, consumido por la ansiedad y la impaciencia, no podía estarse quieto ni un segundo.

En eso, Carolina no paraba de llamar.

Molesto, contestó.

—¿Qué pasa?

Al notar su mal tono, ella vaciló.

—Sebastián, ¿dónde estás? Pasa algo en el hospit
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP