Para alguien como Sebastián, podía mostrarse frío con los demás, pero cuando alguien lo ignoraba, sentía una intolerencia que le quemaba por dentro.
Con esa mezcla de irritación y desconcierto, Sebastián se fue directo a la oficina, decidido a sumergirse en horas extras.
***
Valeria:
—Me asustaste, pensé que realmente gustarías tanto en un collar...
Eduardo la miró con una sonrisa en los ojos.
—¿Y si lo hubiera hecho? ¿No te habría gustado?
—No valía ni cerca de eso.
Eduardo se levantó.
—Me v