Carolina fue la primera en hablar:
—Valeria, ya que viniste... la verdad es que actuaste por impulso. Las mujeres no deben ser tan rencorosas. Por suerte, Ricardo no resultó gravemente herido, aunque sigue enfadado. Si te disculpas, todo quedará en el pasado y seguiremos siendo amigos.
Felipa, amiga de Carolina, no tardó en apoyarla:
—Exacto. Por una simple palabra, llegar a hacerle eso a alguien por la espalda... ¿Eso qué clase de amistad es?
Sebastián observaba a Valeria con mirada serena, c