41
Izan le resta importancia, vuelve a besarme y puedo jurar que esta mirando al japonés mientras lo hace. Lo escucho abandonar la azotea.
—¿Por qué te demoraste tanto?
—Toshiba necesita que deje una mercancía en Starcity—abro los ojos pasmada. Esto está de coña.—Me reusé, pero ya te imaginas como es este negocio, era eso o un balazo en la cabeza. ¿Qué tanto hablabas con Hiraku?
Suspiro.
—Solo fue amable, nada del otro mundo… y eso fue raro, pensé que era tosco para ser quien es. Quizás no sea