35: Cajita de cristal.
Lauren.
Cuando el señor William me soltó, me sentí llena de cariño.
—Sabía que su junta con Anika no traería algo bueno —comentó, y limpié sus lágrimas. Me conmovía que se preocupara tanto por mí—. No sé en qué demonios piensa ese muchacho. Hay tantas mujeres, ¿por qué tuvo que perturbar nuestra tranquilidad?
Me sentí incomoda por ello. Cambié el tema diciéndole que me quedaría con él, pero mencionó que debía verse con su abogado, que era mejor que yo me quedara en casa a descansar mientras Kenn