36: El abismo de mis temores.
Kenneth.
Pude ver el brillo en sus ojos cuando le hice aquella confesión. Mi pecho se llenó de felicidad pese a mis temores.
Ella quería sentir que era especial e importante para mí. Lo veía. No sabía si solo era porque tenía miedo de sentirse como una cualquiera, o porque estaba enamorada; pero de las dos formas, iba a dejar que lo sintiera. Porque lo era.
Nunca había tenido la necesidad de ser algo más que un buen polvo para cualquier otra mujer, solo eso me bastaba para saber que no me olvid