Kenneth.
Me mantuve sentado en una silla de la playa privada, apretando los reposabrazos. La playa estaba justo detrás de la casa. Yo era el único que estaba allí bajo el toldo fijando mi vista hacia el rayo de sol, pensando qué demonios haría con mi vida.
Dakota estaba fuera de mi camino, pero no podía quedarme demasiado tiempo en Miami y dejarle mis responsabilidades a mi hermana. Ella tenía su puesto con mamá en Carolina del norte. Era una pena que el abuelo nunca hubiera pensado en abrir un