Confesiones y verdades (2da. Parte)
Unos días más
New York
Lance
Después de hablar con Karina y contarle mi pasado, sentí un peso enorme levantarse de mis hombros. Cada palabra que pronuncié aquella noche quedó grabada en mi memoria, y aunque su abrazo y sus palabras de amor me reconfortaron, sabía que la confianza se gana día a día. No podía permitirme perderla ni un segundo más.
Para sumarle, el tiempo que le pedí a mi madre para permanecer en New York ya se venció, entonces mientras conducía hacia su casa, corazón me latía con