18 de febrero de 2010
New York
Lance
Faltaban tres días para nuestro aniversario. Este año no quería repetir la cena elegante del anterior; quería sorprender a Karina con algo distinto, algo que nos devolviera al lugar donde todo comenzó. Aún no se lo había contado, pensaba hacerlo esa noche. Pero antes, necesitaba resolver otro asunto: la propuesta de Amanda.
Estaba en el despacho de mi madre, con los documentos extendidos sobre la mesa. Ella revisaba cada cifra en silencio, con su meticulosa c