Capítulo 54. ¡Habemus boda!
Isabel
Entrar en la oficina de Claire dos días después de la boda se sentía como llevar un secreto radiante bajo la manga. Literalmente. Había decidido mantener mi mano izquierda en el bolsillo de mi chaqueta hasta encontrar el momento adecuado, pero conociendo a Claire, mi "pókerface" no duraría ni cinco minutos.
Claire estaba sumergida en una montaña de bocetos de la próxima colección de joyas. El taller olía a cera de pulir, metal precioso y su habitual café cargado. Tenía el ceño fruncido,