Liam
Cinco años después….
Dicen que el amor, al igual que el metal precioso, necesita pasar por el fuego para purificarse y alcanzar su máximo brillo. Si alguien me hubiera dicho hace seis años que yo, Liam Sullivan, el abogado más implacable y escéptico de la ciudad, terminaría creyendo en metáforas románticas, probablemente le habría enviado una orden de cese y desistimiento. Pero hoy, mientras la pequeña glicina grabada en el interior de mi alianza brilla bajo la luz del sol, entiendo que la