Extra 4. Una escapada necesaria
Isabel
La agenda pegada en la nevera parecía una declaración de guerra contra el tiempo libre. Entre las reuniones de padres, los horarios de los entrenamientos de fútbol de Peter y las inauguraciones de galerías donde se exhibían mis nuevas colecciones, Liam y yo apenas cruzábamos más que frases funcionales al pasar por el pasillo. La chispa seguía ahí, lo sabía en cada mirada cómplice robada en medio del caos, en el roce de nuestras manos al acostar a los niños, pero la rutina a veces amena