Capítulo 16. Una noche para recordar
Isabel
Me miré en el espejo, y por primera vez en mucho tiempo, no me reconocí del todo. Me había puesto un vestido rojo, de esos que te hacen sentir invencible, con un escote que insinuaba más que mostraba, y la falda se movía con una libertad coqueta. Había optado por tacones altos, sintiendo el clic-clac resonar con confianza en el mármol del recibidor. No era solo la ropa; era la expectativa. La cita con Liam no era una cena de trabajo, no era un rescate de emergencia. Era, por fin, una cit