Martes. La Calma Antes
La alarma estaba programada para las 6:30 AM.
Isidora se despertó a las 6:48.
No por el sonido. La había silenciado antes de que sonara. Se había despertado sola, como cuando el cuerpo sabe que dormir más es un lujo que no puede pagarse.
Cuatro horas y media. Tenía que ser suficiente.
Se quedó un momento sin moverse. El techo estaba gris con la luz de antes del amanecer. Junto a ella, Diego respiraba despacio, una mano abierta sobre la almohada vacía donde ella había estado.
Ese hombre dormía c