La mañana en Ginebra llegó con luz de nieve.
No la luz ordinaria de los días sin nubes. La luz específica que produce la nieve en el suelo cuando el cielo amanece limpio: más blanca, más horizontal, que hace que los interiores tengan una claridad diferente a la que producen el sol y la electricidad juntos.
Isidora lo vio desde la cama antes de abrir completamente los ojos.
La ventana con su rectángulo de luz blanca.
El jardín nevado afuera.
Se quedó quieta durante unos minutos con el techo y la