La sala del juzgado penal número cuatro de Barcelona tenía la arquitectura específica de los espacios diseñados para que quien está en ellos no pierda de vista en ningún momento quién tiene qué función.
El estrado. La mesa del fiscal. Las mesas de las defensas. El banquillo. Las filas de público separadas por una barandilla baja que no impedía la vista pero que delimitaba el espacio entre quienes participaban en el proceso y quienes lo observaban.
Isidora entró por la puerta lateral.
La que usa