El chico que me escolta viste un traje negro perfectamente entallado, con el cabello peinado hacia atrás como si estuviera preparándose para un evento importante.
Y luego está Crow.
Ese infeliz siempre se ve peligroso, incluso con una jodida chaqueta de cuero y pantalones oscuros. Pero esta vez, lleva algo distinto, un esmoquin.
Con toda su postura y su expresión relajada, pero peligrosa, grita que esta noche es especial, al menos para ellos, porque para mí no significa nada.
Sigo sin saber a d