Cuando salgo, veo rostro de miedo y algunos quieren preguntar y acercarse a mi, pero se detienen.
Me acerco a la ingeniera y tocó su hombro. Ella voltea y con su cabello me da un golpe en la cara.
Priscila, es la ingeniera que mejor hacer su trabajo, una persona de admirar pero realmente como ser humano apesta.
—¿Qué querés? — me pregunta con desdén.
Su asistente se cruza de brazos con la cara de que todo le apesta y me mira de pies a cabeza.
—Habla rápido, debo hacer muchas cosas hoy.
—Los pl