Capítulo – La Última Cena de Fátima
La pasta humeaba sobre el plato, con ese aroma a albahaca fresca y aceite de oliva que siempre le había recordado a su infancia. Pero ese día… no tenía gusto a nada.
Fátima Lombardí movía los fideos con el tenedor como si intentara retrasar lo inevitable. Estaba sentada en la cabecera, como siempre, pero se sentía más sola que nunca. Su padre estaba en la otra punta de la mesa, con la copa de vino apenas rozando sus labios, mirándola sin hablar.
Ese silencio