Capítulo — Camino al juzgado
La mañana avanzaba serena, con un cielo azul que dejaba colarse algunos rayos tímidos de sol. Dentro de la casa, Edinson terminaba de acomodarse el saco mientras Sofía revisaba unos documentos. Ambos llevaban rato en silencio, hasta que Edinson, con el ceño fruncido y voz contenida, rompió la calma.
—Sofía… —dijo, mirándola de reojo—. Anoche, mientras cenábamos, lo supe.
Sofía levantó la mirada, atenta.
—¿De qué hablás?
Edinson se apoyó en el borde de la mesa.
—Nic