Capítulo — La boda
La camioneta de Nicolás se detuvo suavemente frente al modesto, pero encantador Juzgado de Paz en Maldonado,un lugar pintoresco como un Cuartel de Blandengues ,con unos ventanales grandes y una luz natural que hace que el lugar sea único. Aunque no era una iglesia majestuosa ni un salón lujoso, había algo especial en aquel lugar. Tal vez era la luz cálida de la mañana que se filtraba entre las nubes, o tal vez era el aire distinto que se respiraba cuando el corazón empezaba