Capítulo 34 – Forjado en Silencio
La camioneta de Nicolás avanzaba firme por la ruta costera. El mar quedaba a su izquierda, extendiéndose calmo como un recuerdo dormido. Anahir iba sentada a su lado, en silencio, observando el paisaje. Tenía esa manera de mirar que no buscaba nada en particular, pero lo absorbía todo.
A Nicolás le gustaba manejar así. Sin prisa, sin distracciones. Con los brazos relajados y la mente… bueno, la mente nunca lo estaba. Mucho menos hoy.
Estaban por llegar a Bellav