Capítulo — El Nombre Revelado
La tarde en Colonia estaba tranquila, con el aire tibio entrando por las ventanas abiertas. Julia había bajado del auto con cuidado, acariciándose la panza de seis meses era algo que no podía evitar,se preguntaba si eran todas las madres así .Mientras Guillermo y Lili se fueron a la ferretería a comprar pintura para empezar a preparar la casa donde ella había crecido para pintar la cuna y las paredes del cuarto del bebé.
Quedó sola en el silencio polvoriento de