Capítulo: La Cuerda Floja
El teléfono del abogado sonó dos veces antes de que Alfredo Rosales respondiera con resignación. Era un oficial de la jefatura. El tono fue claro:
—Doctor, su defendido tiene una denuncia grave. Es urgente que lo localice. Si no aparece en las próximas horas, esto escala.
Colgó sin responder. Ya sabía. El expediente había llegado temprano a su escritorio, junto con una montaña de pruebas.
Pero Fabricio… Fabricio no atendía.
Intentó una vez más. El celular segu