Capítulo: La salida y la sombra
Las campanas repicaban con un ritmo festivo mientras las puertas de la iglesia se abrían de par en par, y la luz del mediodía se colaba como una bendición sobre las escalinatas. Alejandra y Damián salieron tomados de la mano, radiantes, acompañados por Alejandro, que iba entre ellos con una sonrisa desbordante y el moño ligeramente torcido, feliz como solo un niño puede estarlo cuando siente que todo a su alrededor está bien.
Los pétalos comenzaron a caer en e