11:04 hs. — PERSPECTIVA: Damián.
—¡Venga, Dami! ¡Arriba!
Entreabrí un ojo y la luz del sol me hizo cerrarlo de nuevo. Tenía mucho sueño y quería seguir durmiendo.
—Damián, que vamos a llegar tarde al trabajo.
Lo volví a entreabrir, pero esta vez no lo cerré, la imagen que tenía delante era demasiado impresionante como para ignorarla.
—¿Qué miras? —dijo ella, volteando un poco la cabeza regalándome una bella sonrisa.
—A ti... ¿Qué sino?
Porque sí... de espaldas a mí, revolviendo en su armario, c