Mundo ficciónIniciar sesiónSe acercó a mí, me cogió de ambas manos y comenzó a sacudírmelas de arriba a abajo sin dejar de reírse. Yo, sin saber muy bien qué hacer pero sumamente desinhibido gracias a la atmósfera, empecé también a moverme al ritmo de lo que el local tenía para ofrecernos.
—¡Así! ¡Claro que sí! —continuaba riendo Lu, sin soltarme las manos.
—¡Joder! ¡Si es m







