12:50 AM - Fernando.
—Se terminó todo, no puedo creer cómo mierda fui tan pelotudo de proponerle algo como eso. La tenía en mis manos, ¡la concha de mi madre!
Trataba de mantenerme calmado, pero tenía ganas de romper todo. Ahí se había escapado mi oportunidad de ganarme a Salomé, y todo por dejarme guiar por la cabeza de abajo.
—¡Qué pelotudo, por dios!
Estaba muy nervioso y pensaba en muchas cosas a la vez, no podía tranquilizarme. Sabía que era muy probable que a la mañana siguiente viniera e