—¿Sabes por qué me he estado yendo antes estos días? ¿Por qué he estado trabajando tan pocas horas en comparación con los demás?
—No.
—Joder, Damián, usa la cabeza. Te estoy diciendo que le estoy cubriendo las espaldas a Santiago para que pueda tirarse a la cría esa. Asocia, chaval.
—¿Y tienes que salir de la empresa para cubrirles el culo?
—La casa de la que acabamos de venir es de mi marido. Bueno, de su padre, pero la va a heredar... Resulta que es el lugar que han estado utilizando esos dos