EMILIANA
Le gustaba a esa chica, de eso estaba completa y absolutamente segura.
No era ninguna arrogante, pero si consiente de mis atributos y pude notar como miraba con deseo mis labios mientras fumaba, aunque creo que ni ella misma se dio cuenta.
Su cuerpo reaccionaba a mi cercanía e internamente me sentía satisfecha de que así fuera, al menos no le era del todo indiferente; creí observar cómo retenía un gemido que pugnaba por escapársele, aunque quizás solo fuesen mis deseos internos haciénd