—Bienvenidos abogados, es un placer recibirlos, aunque debo decir que una visita con tan poca antelación definitivamente es algo poco usual. —comentó el médico forense que nos recibió. —Claro está, que nunca podríamos negarle nada a la hija de Baseli. —inquirió observándome de reojo. —Y más si lleva el caso del abogado Andrés Polienni. —asentí en su dirección con indiferencia, no estaba para charlas sociales.
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