EMILIANA
La casa Baseli quedaba a una hora fuera de Roma, tuve que levantarme más temprano de lo habitual para evitar el embotellamiento que se hacía en la autopista. Había nacido y crecido en Palermo, pero cuando tenía diez años le ofrecieron a mamá el puesto de sus sueños como economista en una empresa que se dedicaba la exportación de textiles.
Por supuesto que papá y yo la apoyamos, no éramos la familia más cariñosa, pero demostrábamos las cosas con hechos y no con palabras. A pesar de la c