Aquella mañana había resultado ser por completo exasperante para James. Sus ánimos no estaban para nada dispuestos y un agotamiento emocional dominaba por completo su cuerpo; haciéndolo quedarse bajo las mantas, imposibilitado siquiera, a poner un pie afuera e ir a la universidad. Minutos antes, él había decidido que aquél no sería un buen día para asistir a clase o quizá, para encontrarse al profesor Dante por los pasillos.
Después de haber arribado a su casa, él habría estado pensando en el r