Los corredores comenzaban a quedar vacíos, de igual manera, James sabía que no podía confiarse demasiado. Con un leve trote, él revisó todas y cada una de las aulas en las que, su profesor favorito estuviera dando clases o terminando, por supuesto.
Esperaba que no fuera demasiado tarde y su corazón palpitaba a la velocidad de una estrella fugaz al pensar en que podría no encontrarse con Sean en la universidad, junto con la emoción extrema de poder terminar de cumplir su mayor sueño.
Acostarse c