Junto a ella
Dos días… Solo fueron dos días Luciano estuvo en prisión sin posibilidad de que cualquiera lo visitara, lo tenían encerrado sin que la luz del sol pudiera tan siquiera tocarlo.
El trono de los Costello quedó vacío, pero no quedó abandonado. Aurora, junto con Gino, se encargaban de mantener las cosas medianamente en orden.
Fueron un par de días, no muchos, pero sí los suficientes como para que Luciano sintiera su ira crecer. Estar lejos de Aurora era su peor castigo.
Estar lejos